ElQueAsesina - Escritura Creativa

Posts Tagged ‘enamoró’

Relato breve.

17/07/2014

El Huésped

Tags: , , ,

Los sentimientos afloraron sin pedir permiso

 

Paseaban por el jardín de las flores, tomaban el té, miraban el cielo y buscaban formas a las nubes, leían poemas juntos.

Paseaban por el jardín de las flores, tomaban el té, miraban el cielo y buscaban formas a las nubes, leían poemas juntos.

 

Llovía con intensidad; el cielo estaba gris, el rugir del viento junto con las gotas al caer al suelo, producía un sonido espectacular, sentir la lluvia, el olor del cemento mojado, del césped húmedo y el estallido de los truenos le fascinaban.

Ana había pensado en escribir miles de cosas pero las ideas volaban en su mente y no llegaba a concretar nada. De repente los rastros de aquella tormenta desaparecieron y comenzaba a despejarse. A salir el Sol.

Sentada en un sillón color granate con rayas negras, espacioso y acogedor no paraba de revolver papeles y notas que había realizado.

Decidió parar un rato para tomar algo, despejarse un poco, se pasó la mano por la cara oprimió sus ojos y se busco un refresco. Era partidaria de beber agua pero en algunas ocasiones le apetecía alguna bebida con gas como coca cola.

Entre todos los documentos que tenía, había mucha información sobre una  enfermedad en particular, la  esquizofrenia, estaba investigando sobre el tema, pero no sabía cómo enfocarlo, que estructura le daría al artículo.

Tenía que hacer algo más que simplemente buscar información en google, tenía que conocer a alguien con esa enfermedad, hablar con un testimonio, saber lo qué piensan , cómo se trata y cómo llevan el día a día esas personas, de una forma u otra iba cogiendo forma su idea, pero sentía que faltaba algo.

Cuando se ponía con algo siempre se distraía y cambiaba de tema, ahí era cuando comenzaba a mezclar las cosas.

Tenía bastante información, ahora tenía que utilizarla,  Ana quería contar una historia real, quería convencer  a su público de que valía la pena leer ese artículo, entre otras cosas debía venderlo, porque esto tenía un fin lucrativo para ella.

Se había refrescado y bebido su coca cola bien fría, estaba de nuevo con las pilas puestas su mente comenzó a trabajar otra vez.

Se sentó en el salón junto a una mesa grande y espaciosa, para desparramar todos los papeles allí.

Sostuvo uno en la mano una hoja en la que el título destacaba “esquizofrenia paranoide”, como era una enfermedad bastante amplia, ella debía especializarse en un enfoque llamativo y original. Comenzó a leer y se abrumó un poco.

-Necesito algo más interactivo que esto.- Se dijo así misma. Esto tiene que estar relacionado con algo interesante, con una noticia, algo impactante. Encendió su portátil una vez más y se dirigió a google, pensó tres opciones y comenzó a escribir.

“Asesinatos relacionados con la esquizofrenia paranoide” presionó la tecla buscar y se abrieron automáticamente cuatro mil resultados en 23 segundos.

Impresionada por las declaraciones que estaba leyendo sobre diferentes asesinos que habían matado a sangre fría sin remordimientos, incluso beber su sangre y hasta comer trozos de carne humana por seguir órdenes imaginarias, la estaban estremeciendo, pero eso era lo que ella buscaba, debía recortar su búsqueda a una población más cercana, a una región donde ella pudiera averiguar más cosas.

Buscó con la misma frase pero seleccionó la ciudad de Barcelona…

Ana era especial, una chica atractiva pero sumamente sencilla, quién la veía muchas veces podía pensar que no se sacaba partido, pero en realidad no le interesaba.

Cansada  se fregó los ojos los tenía enrojecidos a causa de la pantalla del portátil, miró su reloj.

-las 20:00 – dijo de manera brusca.

Había quedado para cenar con Derek un amigo de la infancia, al cual estaba muy unida. Corrió rápido a la ducha.

El baño le sentó de maravilla, relajó sus músculos, suavizó el estrés de su cuello y la dejó como nueva, cogió unos pantalones tejanos y una camiseta  blanca, unos zapatos y ya estaba lista,  sin secarse el cabello espolvoreó un poco de maquillaje en sus mejillas y un poco de rímel en los ojos.

En ese momento suena el timbre.

-Enseguida voy-  gritó- Se  dirigió hacia la puerta.

Al abrir se encontró con Derek mirando la suela de su zapato.

–    Hola ¿cómo estás?-

–   ¿Qué haces? – Dijo Ana mientras lo observaba reñir a sus pies.

–    Se me ha pegado algo en el zapato- dijo Derek con cara de risa- creo he pisado un chicle- comenzó  a reír.

–    Entonces quítate el zapato para entrar, voy a limpiártelo con un poco de agua, a ti siempre te pasan cosas raras.

–   No sé cómo lo hago pero siempre me meto en problemas-

–   Había pensado que tal vez en vez de salir  te apetecería quedarnos en casa y te cuento sobre mi nuevo artículo-

–   Claro, ¿qué comemos? , podemos pedir una pizza, y unas cervecitas-

–   Me estas convenciendo muy rápido- Dijo Derek poniéndose cómodo en el sofá, quitándose la chaqueta, se sentía como en casa.

 

Desde que eran pequeños había compartido muchos momentos junto a Ana, se habían criado juntos y se consideraban más que amigos, casi hermanos, cuando estaba en su casa se sentía liberado y tranquilo, podía hablar con ella de cualquier tema, sin avergonzarse, ni preocuparse de nada, a parte Ana era muy discreta  y Derek tenía muchos secretos que sólo le confiaría a ella.

–  Te cuento lo que había pensado para mi artículo-  dijo terminando el último bocado de pizza.

Derek asintió con la cabeza.

–  He hablado con una clínica especializada en tratamientos sobre esquizofrenia paranoide para entrevistar a uno de sus pacientes, sobre su día a día,  como se inserta en la sociedad y su adaptación al medio, el artículo trata sobre este tipo de enfermedad, de momento tengo sólo este hilo del ovillo, tengo que desarrollarlo un poco más- Miró a Derek a los ojos, le interesaba su opinión y su crítica también.

Derek tomó un trago de cerveza y de la forma más natural que encontró dijo- Me parece interesante pero muy global creo que lo puedes hacer mejor-

–  ¿Qué se te ocurre?-

–  Estaba pensando en que tú tienes contactos en la policía, necesitarías información sobre crímenes relacionados con esta enfermedad  y desarrollar el artículo en base a una experiencia diferente, algo que conmueva-

–   Me encanta , es lo que necesito-  los ojos de Ana de repente comenzaron a brillar y a intensificar su color, en su mente surgieron un montón de ideas, que quería explayar en papel, así que corrió a buscar apuntes y dijo- prepárate para esta noche, hoy nos toca lluvia de ideas-

Derek soltó una carcajada y cómo conocía tan bien a Ana sabía que le esperaba una noche muy larga.

Una vez recogieron la mesa y acabaron con la segunda cerveza optaron por sentarse relajadamente en el sofá con un café,  con la mente abierta y el bolígrafo en la mano para no dejar escapar nada.

La entrevista sería en el psiquiátrico Salud y Vida, una prestigiosa clínica especializada en esquizofrenia.  Ana se había preparado toda la semana con información y documentación sobre la enfermedad.

Antonio Blas,  el director de la clínica la recibió muy amablemente, la hizo pasar a su despacho y le ofreció un café,  ella aceptó encantada. Observaba todo, cada detalle. El lugar parecía acogedor, nada de paredes blancas y pasillos con puertas con rejas. Ana se imaginaba algo muy diferente a lo que se encontró.

Los espacios eran amplios, el salón acogedor, con una chimenea, sillones,  incluso una biblioteca en la zona de lectura.

Las habitaciones estaban en la planta de arriba, Antonio le había prometido que se lo enseñaría al finalizar la reunión.

Había un amplio jardín lleno de árboles y flores.

–  Ellos se encargan de conservar el jardín-

–  Qué plantas más bonitas, hacen buen trabajo- dijo sorprendida.

–  Luego si le apetece damos un paseo y le enseño las maravillas que hacen los huéspedes-  Así le gustaba a Antonio llamar a los internos de la clínica.

–  Me encantaría-

Dando unas indicaciones Antonio solicitó al personal de enfermería y auxiliares que acercaran al huésped Leo, y lo invitaran a tomar un té con ellos.

–  Leo es una persona maravillosa, muy educado, respetuoso, y cordial,  está reaccionando muy bien al tratamiento, no se preocupe que estará encantado de conversar con usted-

Leo tiene 28 años, alto con los ojos color café, y pelo castaño claro, es atractivo, y simpático. Hace dos años que está en la clínica, tenía una hermana que se había encargado de él cuando sucedió su máxima alteración. Leo había matado a su padre, estaba seguro que nunca lo había querido y pensaba que junto a una mafia iban a deshacerse de él. Nadie lo visita, su hermana se encargó del ingreso pero nunca más volvió.

–  Hola, soy  Ana,  encantada- dijo estirando el brazo ofreciéndole su mano. Desde un primer momento sus ojos le impactaron, inspiraban confianza y serenidad, no entendía cómo había podido hacer lo que hizo, no parecía violento.

–  Me llamo Leo, ¿querías hablar conmigo?, ¿espero que sea para conquistarme?, no tengo muchas visitas últimamente- Se reía mientras le guiñaba el ojo.

–  Bueno yo estaré aquí al lado para cualquier consulta, pueden sentarse en el sofá para estar más cómodos- Dijo Antonio sentándose en su escritorio.

Ana no podía creerlo,  se sentía tan cómoda y relajada hablando con él, definitivamente no es lo que me esperaba, pensó.

Hablaron mucho, las preguntas de Ana fueron directas pero respetuosas, la cuestión no era entrometerse en su vida personal, si no ver algo más profundo de él.

Había acordado con Antonio que las preguntas sobre el asesinato las contestaría él mismo en privado, no era recomendable revivir ciertos momentos del pasado en la vida de Leo. Ana estuvo de acuerdo. Era lo que más le interesaba, pero a la vez se había quedado encantada con Leo así que quería repetir, pero tenía que inventarse algo para poder hacerlo.

–   Aquí se termina la entrevista, gracias por tu colaboración, me gustó hablar contigo- Ana y Leo habían mantenido una comunicación informal y habían decidido tutearse.

–  Gracias a ti por hacerme pasar un buen rato, cuando quieras puedes volver, y seguimos charlando, me gustaría leer tu artículo cuando esté terminado, para saber que has escrito de mí- Riéndose no paraba de mirarla a los ojos con complicidad.

–  Claro, lo repetiremos,  te traeré un ejemplar de la revista dónde trabajo-

Se saludaron y Leo volvió a la sala de estar, le gustaba leer, siempre estaba en la biblioteca.

– Ahora sólo me gustaría saber ¿qué es lo que hizo que Leo decidiera matar a su padre?-

–  Los casos de este tipo son complicados, las patologías como la esquizofrenia no presenta los mismos síntomas en todas las personas que padecen este trastorno, en su caso tuvo un ataque en dónde se sintió acorralado por su padre, escuchaba conversaciones que decían que lo iban a matar, que su padre conspiraba para hacerlo. Leo viene de una familia desestructurada, su madre los abandonó cuando eran pequeños y su padre no supo encargarse de ellos. No prestó mucha atención a Leo, es una situación difícil-

Ana estaba conmocionada con lo que estaba escuchando, le parecía una historia triste y con mucha realidad, eso era lo que reflejaría en su artículo, la realidad de la vida tal cual es.

Satisfecha caminó hacia la puerta, afuera la estaba esperando  Derek, en el coche.

–     ¿Cómo te fue? ¿Qué tal el loco?-

–    No le  llames así, dijo levantando su dedo- Es una persona encantadora, amable y simpática, no parece  que fuera a matar ni una mosca-

–          Creo que te ha gustado demasiado, se te nota en la cara, y deja ya de sonreír- dijo Derek mientras arrancaba el coche en dirección norte, hacia el trabajo de Ana.

–    Me invitó a que vuelva a mostrarle el artículo, cuando esté publicado-

–   ¿No estarás pensando volver?,  ese tío es peligroso, es un asesino, por más que digas lo que digas, mató a alguien- Dijo en tono protector.

Ana suspiró- No te conviertas en mi padre ahora por favor-

Los días pasaban y Ana no paraba de pensar en Leo, había buscado información sobre él , sobre lo sucedido.

Sentada en el sofá de casa cogió el teléfono y marcó un número.

–  Clínica psiquiátrica Salud y vida ¿en qué puedo ayudarle?-

–  Hola, ¿podría hablar con Antonio por favor?, de parte de Ana Sullivan, gracias.

No podía creer lo que estaba haciendo pero tenía ganas de saber más de él y de volverlo a ver, era algo fuerte que sentía y no sabía cómo controlarlo. Era una locura, sin seguir los consejos de Derek, se presentó una y otra vez en la clínica para visitar a Leo. Paseaban por el jardín de las flores, tomaban el té, miraban el cielo y buscaban formas a las nubes, leían poemas juntos.

Ana se enamoró perdidamente de Leo, los sentimientos afloraron sin pedir permiso, sin buscar excusas. Se dejó llevar, y pese a que la situación o el contexto no eran del todo normales, ella estaba segura que el amor lo transforma todo. El tratamiento y la medicación ayudarían a que Leo mejore cada día más, y si era con una persona a su lado aún mejor.

Su artículo fue un éxito, a la editorial le gustó mucho y decidieron ampliar su espacio en la revista. Estaba  feliz.

Leo cumplió una condena de cuatro años por homicidio involuntario, y siguió su tratamiento de por vida. Son muy felices,  se casaron y están pensando en aumentar la familia.

Los sentimientos afloraron sin pedir permiso, sin buscar excusas.

Los sentimientos afloraron sin pedir permiso, sin buscar excusas.

Share